"En Restaurante Chiquito
Riz, situado en la madrileña zona de Avenida de América,
ofrecemos a los clientes más exigentes la posibilidad de degustar
nuestras reconocidas especialidades entre las que destacan nuestra famosa
lubina
a la sal, nuestros incomparables chuletones de buey y carnes a la piedra
o nuestros deliciosos pescados y mariscos... Calidad y precio van de
la mano en Restaurante Chiquito Riz por lo que, además de una
extensa carta, presentamos una amplia variedad de menús y nuestro
apetecible menú degustación o nuestras
famosas mariscadas. Restaurante Familiar regentado por la misma familia
por más de 50 años (tercera generación). Ambiente
agradable como estar en casa. Atención personal. Cocina
de mercado. Sugerencias diarias, menús y carta en varios idiomas
(alérgenos)"
(Información extraída de su página web)
Fundado en:
1951
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 40,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: En la zona noreste de Madrid, cerca de
Avenida de América. Difícil
de aparcar.
Las cañas: Las tomamos en la barra del
restaurante y en la mesa. Fueron las tres iguales, sin embargo las
de la barra las cobraron a 2,20 € cada una y la de la mesa
a 2,97 €. De aperitivo pusieron un bol con aceitunas negras.
Muy buenas.
Nombre: Chiquito Riz. Ni los camareros más antiguos
saben el por qué.
Carta
en la web: Si, con precios sin el I.V.A. incluido. Sin fotos
de los platos.
Carta de
vinos en la web: No tiene.
Local: Está situado en la calle Coslada,
bocacalle de Francisco Silvela y paralela a Avenida de América,
una calle estrecha de una sola dirección.
Al comienzo, su fundador, camarero por entonces,
estableció su negocio en el número 8 de la
misma calle. Pero pronto se hizo famoso el local por
sus pescados y mariscos. Por lo que más tarde, quizás
buscando la ampliación del negocio, se trasladó enfrente
al número 3. La fachada
simula una casa
con su tejado y las paredes forradas de madera. Tiene, a la izquierda,
una pequeña entrada de servicio a las cocinas y un
escaparate refrigerado donde
se
muestra el género fresco. La entrada es pequeña y por
ella se accede primero al bar y a continuación al restaurante.
Es amplio y está
distribuido en varios salones. El local conjuga una decoración
clásica
con elementos modernos. La madera, en tonos oscuros, ocupa un lugar
predominante, está en muebles, columnas, vigas etc... Un zócalo,
a media altura, bordea el salón, también es de madera, esta
vez de color más claro, salvo el listón oscuro que
limita con la pared. Esta es de color beige, decorada con fotografías
grandes, a todo
color, de productos ofrecidos por el restaurante. El suelo es de
tarima clara. La iluminación, buena, proviene de lámparas
clásicas
de hierro forjado que cuelgan del techo, de halógenos y de
otros focos en la pared. Las sillas son de madera barnizada en tonos
oscuros
con un cojín beige. Las mesas son redondas y cuadradas con faldones
granates y manteles y servilletas de color
blanco. Nos pusieron en una mesa redonda frente al pasillo que va
a la cocina. La separación
entre mesas y entre comensales es adecuada. La
vajilla y la cubertería clásicas. Ponen copas para
el vino y vasos para el agua, en
colores verde y azul, alternativamente por comensal.
La ocupación
es total.
Comensales: Cuatro.
Antonio de la Poza, Antonio Arnáiz, Carlos y Antonio Ávila.
Faltaron Justo, Raul y Ricardo.
Pan: Ponen un cestito con barritas de pan, una por comensal,
y al fondo picos. Junto con el aperitivo lo cobran a 2,20 €. No ponen
plato para el pan.
Aperitivo:
Aceitunas
negras: Están
directamente en la mesa. Es un pequeño bol de aceitunas semejante al
que ponen de aperitivo en la barra. Muy buenas.
Patatas ali oli: Igualmente
están ya en la mesa antes de llegar. Se presentan como un trampantojo
simulando unos huevos con mahonesa. Llevan un poco de perejil por encima.
Muy buenas, pero algo saladas.
Entrantes:
Pimientos del piquillo
rellenos de changurro: No figura en la carta. Lo sirven
al centro en un plato en forma triangular. En el centro un poco de
arroz blanco
y rodeándolo los cuatro pimientos rociados con salsa. Por encima
algo de perejil. A un lado, completando el plato, unas patatas paja.
La salsa estaba buena con sabor intenso, el arroz suelto, mientras
que a los pimientos no se le aprecia el sabor a changurro. Las patatas
muy crujientes. Se pidieron cuatro,
a 2,75 € cada uno.
Con el descuento se quedan en 1,65 € la unidad.
Zamburiñas al
horno: Se
presentan en un plato sobre hojas verdes, en su concha con un poco
de cebollita por encima y acompañadas por medio limón.
Muy buenas con el toque de la cebolla horneada. Son ocho a 15,95 € el
plato. Con el descuento se quedan en 9,57 €, a unos 1,20 € cada
bivalvo.
Callos a la madrileña: Los
sirven en un plato hondo con forma triangular de la misma vajilla en
la que sirvieron los pimientos. Viene con cuatro guindillas, una por
comensal, todo un detalle. Están buenos, densos, melosos y sabrosos.
Tomamos un plato a 15,95 €. Con el descuento se quedan
en 9,57 € y
en la factura pone 10,23 €. 0,66 € de mas.
Principales:
Lubina a la sal "nuestra
estrella": La traen en un recipiente con ruedas en
donde la limpian de sal y espinas. La sirven en un plato llano. La
ración parecía escasa y se le comentó al camarero
quien llamó al
maître. Nos dijo que ese era el tamaño normal para las
lubinas de 900 gr y que vendría el jefe a comentarlo, pero
no apareció. Junto
a la lubina ponen un plato con patatas al horno, algunas quemadas,
y dos recipientes con salsas, uno con mahonesa y el otro con verduras.
La lubina muy
buena y limpia. Se pidieron dos platos, cada uno a 24,00 €.
Con el descuento se queda en 14,41 €. En la factura
lo cobran a 16,17 €,
es decir 1,76 € de más por plato.
Chuletón a la
parrilla para dos personas: Lo sirven semi crudo y
fileteado en una fuente en la que hay patatas paja. Para terminar
de hacerlo al gusto ponen en la mesa una parrilla de piedra caliente.
Se acompaña con
un
plato
de patatas
fritas, pimientos de padrón y bol con sal gorda. También ponen
un plato con un bote de mostaza y dos bols de salsas, una de ellas
chimichurri. Carne buena, sabe bien. Se pidió un plato para
dos a 46,47 €.
Con el descuento se queda en 27,89 € el plato.
Postres:
Leche frita con helado: La sirven
en un plato llano. Son dos porciones cuadradas de leche frita. Al lado
se decora con unos chorreones de chocolate y una bola de helado de
vainilla. Por encima azúcar glas. La leche frita no cumplió las
expectativas esperadas. Se pidieron dos, cada plato a 7,15 €.
Con el descuento se queda en 4,29 € cada postre.
Coulant de chocolate con helado: Lo
sirven en plato llano cubierto de chocolate, al lado una bola de helado
de vainilla. Bueno, extraordinario. Un postre adecuado para los amantes
del chocolate. Se pidió uno a 7,15 €. Con el descuento se queda en 4,29 €.
En la factura cobran 4,18 €, 0,11 € de menos.
Quesada con mermelada de frutos del bosque: Lo
traen en un plato llano moderno. Sobre la mermelada de frutos del bosque
se sitúa una bola de helado de vainilla y dos porciones rectangulares
de quesada, una apoyada en la otra. Buena. Se pidió una
a 7,15 €.
Con el descuento se queda en 4,29 €.
Cafés
e infusiones:
Se tomaron tres cafés cortados, uno de ellos descafeinado y una
infusión de menta poleo. Cada bebida a 2,53 €.
Vinos:
Mar de Frades 2017: Vino
blanco con denominación de origen Rías Baixas, de las bodegas
Mar de Frades (www.mardefrades.es).
Elaborado con uvas Albariño. Muy bueno. Nos bebimos dos botellas,
a 28,60 €. El precio aproximado de venta al público en las
tiendas es de 13,00 € la botella. El restaurante lo vende a más
del doble, a un 120%, sobre el precio de venta al público en un
comercio.
Copas: Nos ofrecieron chupitos de pacharán de anís
y crema de orujo.
Servicio: Correcto y profesional. Los camareros van
con una camisa blanca, pantalón negro y mandil beige correctamente uniformados.
Descuentos: Al
ir a través de "eltenedor" nos hicieron un descuento
del 40% sobre los platos de la carta. Un 27,90% real sobre
la cena sin copas. El descuento fue de 74,15 €, lo que supone
18,62 € por
comensal. Sin el descuento la cena habría costado 66,42 € sin
las cervezas.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas
ni las copas, aproximadamente el 62,8% corresponde a la comida y el
37,2% a la bebida.
La carta y la factura: Ninguna contienen los precios
con el I.V.A incluido, como debe ser. Hay pequeños errores en los precios
de la factura con respecto a los de la carta en tres de los productos
dando un resultado, en contra del cliente, de 4,07 €.
Comentario final: Restaurante amplio. Decoración
clásica con elementos modernos. Iluminado correctamente. Platos tradicionales
de toda la vida
como carnes a la parrilla, pescados y
mariscos, bien
elaborados y de calidad. Servicio correcto y profesional. Espacio entre
mesas y comensales correctos.
Hay errores en
la factura y ni esta ni la carta incluyen el I.V.A. en los productos.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.